Omnipod; Mi bomba de insulina

Contexto

La diabetes es un trastorno que evoluciona a lo largo de la vida. Debutando como diabético no dependiente de insulina pase unos años con mas gloria que pena ejecutando un control relativamente sencillo de la glucemia. Sin embargo con el paso del tiempo mis células Beta fueron apagándose lentamente y cada vez fueron generando menos insulina para cubrir la evolución de la glucemia en el torrente sanguíneo. Es por ello que pasé de un tratamiento basado en antidiabéticos orales a un tratamiento basado en múltiples inyecciones subcutáneas de insulina de lenta duración. (Lantus). La diabetes seguía degenerando y pronto necesité de la administración de insulina de acción rápida para contrarrestar los picos glucémicos derivados de procesos hormonales y de la ingesta de carbohidrato. Siempre he sido muy exhaustivo con el control de la diabetes y he logrado mantenerme con hemoglobinas glicosidadas por debajo de 7.5%. No sin enfrentarme a un porcentaje relativamente elevado, bajo mi punto de vista, de hipoglucemias (media del 15% de los valores medidos). Digo, bajo mi punto de vista, puesto que en la actualidad (2017) no existe un consenso generalizado ni una pauta recomendada de manera general sobre el numero de hipoglucemias en un cierto intervalo de tiempo definido. En la literatura se pueden encontrar recomendaciones bastante ambiguas de manera que el personal sanitario tenga capacidad de maniobra en las recomendaciones individualizadas al paciente. En cualquier caso se considera como una media excelente si se sufren menos de 2 hipoglucemias se severidad intermedia (=<50mg/L) a la semana. Es decir una “buena” hemoglobina glicosidada será aquella conseguida con menos de 8 hipoglucemias de severidad intermedia al mes.

Siempre he sido una persona activa deportivamente hablando y he puesto como mi primera prioridad mi salud. A lo largo de mi vida he leído bastante y escuchado múltiples versiones de lo que se considera saludable. En cualquier caso, esa actividad deportiva ha afectado mi control glucémico llevándome siempre a ser precavido y cuidadoso. Atento a las circunstancias que me rodean en cada momento, a la actividad que estoy ejerciendo, a la intensidad, a la duración y otros múltiples factores que afectan a los niveles de glucosa en sangre durante y posteriores al ejercicio físico.

Siguiendo un tratamiento con insulina lenta y rápida me costaba mucho trabajo evitar las hipoglucemias no solo de severidad intermedia sino también de severidad media-alta. Es por ello que en el año 2013 decidí dar el paso a un tratamiento mas exhaustivo con la ayuda de una bomba de insulina. Este tipo de tratamiento se conoce con el nombre de tratamiento intensivo pues requiere un conocimiento algo mas extenso de la diabetes, de uno mismo y de los factores que la afectan. Sin embargo permite ajustes muy aproximados a un comportamiento normal de la fisiología humana con la consiguiente mejora de calidad de vida. Permite una mayor flexibilidad de horarios de comidas, de ajustes durante, pre y post ejercicio físico y disminuye o casi elimina la necesidad de ingerir carbohidrato para prevenir o corregir hipoglucemias.

También es cierto que la bomba de insulina añade un factor de riesgo de hiperglucemia que podría derivarse de una mala administración por diversas causas de la insulina. Dichas causas pueden ir desde la oclusión del catéter hasta el mal funcionamiento del dispositivo que administra la insulina basal. Es por ello que es recomendable llevar junto a la bomba de insulina, alguna otra forma alternativa de administración de insulina rápida en caso de emergencia. En mi caso yo llevo siempre conmigo una jeringa estéril preparada para ser usada con insulina que también llevo. Hasta ahora sólo he tenido un episodio de mal funcionamiento de la bomba que debido a la rápida acción del equipo de servicio al cliente del fabricante no tuvo mayores consecuencias que mantenerme unas cuantas horas despierto una noche para vigilar el progreso de mi glucosa ya que la bomba de insulina que utilizo consta de 2 partes semi-independientes que permiten la administración de glucosa basal por separado por una cierta cantidad de tiempo (max. 3 dias).

Omnipod

Ypsomed es el fabricante de la bomba de insulina Omnipod que consta de 2 partes. Una llamada PDM (Personal Diabetes Manager), que es como una especie de PDA o teléfono móvil.

PDM o dispositivo de gestion personal

El PDM permite la administración y manejo de un segundo dispositivo llamado POD que se recarga con una cierta cantidad de insulina que deberá ser consumida durante un periodo de 3 días. (+8horas extra en caso necesario). Eso quiere decir que se requiere una predicción bastante exacta de la ingesta de alimento que se producirá en los próximos 3 días.

POD de Ominpod

Si la predicción en la recarga del POD no es suficiente para cubrir los tres días, básicamente el POD deberá cambiarse antes con los consecuentes costes para el sistema de salud ya sea publica o privada y es por ello que para poder acceder a esta bomba de insulina las aseguradores han establecido una serie de requisitos como la razón insulina/carbohidrato y la sensibilidad insulinica pues esto determina si un usuario de esta bomba puede usar un POD por tres días o por el contrario necesita cambiarlo con antelación por necesidades insulinicas elevadas.

Una característica interesante de esta bomba de insulina es que permite la colocación del POD en diversos lugares que otras bombas no permiten debido al uso de catéteres. Los lugares aconsejados de emplazamiento del POD se representan a continuación.

Lugares para la colocación del POD

Esta característica de ausencia de catéter de esta bomba permite una mayor rotación de los lugares donde se inyecta la insulina. Ademas la ausencia de catéter evita posible oclusiones y burbuja de aire que podrían darse en otros sistemas. Ademas el POD es impermeable y puede sumergirse en el agua sin ningún problema con lo que permite practicar actividades acuáticas sin necesidad de desconexión de la bomba y por consiguiente no son necesarios los micro bolos de compensación durante estas actividades.

La inserción de la aguja plástica del POD se realiza de forma automática una vez el usuario así lo autoriza y es prácticamente indolora. El perfil de inserción de la aguja es oblicuo lo que hace que esta bomba sea también utilizable por pacientes con bajo porcentaje de grasa corporal.

Una situación también destacable en el uso de esta bomba de insulina es en la practica de actividades intimas. Rara vez el POD interfiere en la realización de dicha actividad y en ocasiones puede aportar confianza en uno mismo ya que la incomodidad de tener un objeto conectado al cuerpo mediante un catéter desaparece.

Finalmente comentar como característica positiva que lleva un medidor de glucosa incorporado lo que facilita la vida diaria del usuario ya que no es necesario llevar un segundo aparato (medidor de glucosa) aparte. Desafortunadamente la nueva generación de esta bomba de insulina que se llamara Omnipod DASH (Horizon) no vendrá con un medidor de glucosa en sangre incorporado pues la tendencia es hacia un acercamiento a un páncreas artificial con un medidor continuo de glucosa como seria el Dexcom G5.

Nueva generación Omnipod DASH

Hasta el momento las únicas desventajas que he visto en esta bomba de insulina son:

La posible irritación de la piel derivada del pegamento usado para mantener el POD pegado a la piel (aunque esto mismo podría ocurrir con los catéteres usados en el resto de bombas de insulina)

La inconveniencia del vello. Para una mejor sujeción y menor incomodidad a la hora de despegarlo de la piel, yo acostumbro a depilarme la zona de aplicación y por ende para una mayor homogeneidad estética extiendo la zona a depilar hasta encontrar un balance estético con el que me sienta cómodo. No necesariamente debe ser depilación con cera pues puede ser mas doloroso he irritar la piel en mayor grado. Yo suelo utilizar una maquinilla de corte de vello especifica para estos fines.

La necesidad de un calculo relativamente preciso de la insulina necesaria para los próximos 3 días.

El hecho de que el tamaño del deposito de insulina sea solo de unas 200 unidades. En mi caso no es un inconveniente, pues uso menos unidades en 3 días, pero lo considero como una limitación o factor a tener en cuenta a la hora de decantarse por una bomba u otra.

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